Para empezar con la historia de amor entre la ciuadad y yo, comencemos con unos nombres: Max y Louis, una pareja bohemia que nos recibió en su piso por medio de CouchSurfing (bendito seas). Nos acogieron de maravilla, nos trataron con demasiada amabilidad y además, pude disfrutar de una platica interesantísima acerca de cultura, comida y el mundo en general, por supuesto con un buen vino francés. De lo bueno poco, pues lástima que íbamos solo por 3 días.
En fin, la primer parada fue en Notre Dame, no es tan impresionante, pero sigue siendo Notre Dame, lugar que en tu imaginario sigues esperando ver Quasimodo y Esmeralda. Nos llovió, el viento nos arrastró, mis zapatos estaban empapados, me sentía enojada hasta con la vida, pero ni la lluvia ni nada impide que siempre termine siendo un viaje inolvidable.
Mi foto de Sailor Moon...gracias.
Caminando por las calles Parisinas para llegar al museo de Louvre, con lluvia, ganas de hacer pipí (a la otra juro que me pongo pañal) y comiendo como marrano...cada vez los ojitos me brillaban más y más.
El puente donde la gente pone su candado con el nombre de su pareja y cree ingenuamente que con eso su amor durará para siempre *Mariana poniendo sus 4 candaditos*
Después del museo, tomamos camino para el arco del triunfo. Nos topamos con varias cosas interesantes, como uno de los tantos "regalitos" que se trajo Napoleón en sus andares.
Ahí se alcanza a ver la punta de la torre Eiffel.
Restaurante donde Picasso, sin dinero y fama, iba a comer pagando con su arte por un plato de sopa.
El pilón. Yo haciéndome pipí en la estación del metro. Me tomó alrededor de 20 minutos poder pararme de ahí. De verdad, juro que me pondré pañal a la próxima.
Tan Tara raaaaaan! Nomás diré..con ustedes la Torre Eiffel.
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