Llegamos a tiempo y no regresamos el desayuno en el camino y así, emprendimos el viaje a Segovia.
Lo primero que ví fué el acueducto, la obra de ingeniería civil romana más importante de España la cual pudo llevarse acabo a finales del siglo I.
Después nos fuimos recorriendo el centro de la ciudad hasta llegar a la plaza y a la catedral. Debido a la historia de la ciudad siendo el final de la Edad Media una época de esplendor en ella, en la que se acoge una importante aljama hebrea; sienta las bases de una poderosa industria pañera y desarrolla una espléndida arquitectura gótica. La Catedral de Santa María en Segovia, es la última catedral gótica que se construyó en España. Está considerada como la obra maestra del gótico vasco-castellano y se la conoce como “La Dama de las Catedrales”. Se trata de la tercera catedral de la ciudad, y conserva el claustro de la segunda, ubicada frente al alcázar y destruida durante la guerra de las comunidades en 1520. En la ciudad se encuentra lleno de arte mudéjar, que se desarrolla en los reinos cristianos de la Península Ibérica, pero que incorpora influencias, elementos o materiales de estilo hispano-musulmán, es la consecuencia de las condiciones de convivencia existente de la España medieval donde hay una mezcla de las corrientes artísticas cristianas (románicas, góticas y renacentistas) y musulmanas de la época y que sirve de eslabón entre las culturas cristianas y el islam.
Entramos a la Catedral, se sentía un frío y juro que esta vez no eran escalofríos por las imágenes y esculturas que uno se encuentra en estos recintos, estaba helando! Pero simplemente fue impresionante estar dentro.
Después tuvimos un rato para comer y continuamos nuestro recorrido por el Alcazar de Segovia, palacio real situado en lo alto de una roca entre los ríos Eresma y Clamores. Fue una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, construido en la transición del románico al gótico, y en el que destaca la decoración mudéjar, como lo mencioné antes, de sus amplios salones. Fue residencia favorita de Alfonso X el Sabio y de Enrique IV, y de él partió Isabel la Católica para ser coronada reina de Castilla en la plaza mayor.
Después de recorrer el interior del palacio, subimos la torre...que insanity ni que nada, cuando todos ya estábamos arriba fue un proceso psicológico el decidirse bajar. Pero valió la pena el subir, la vista es extraorinaria...

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